Danielito de 8 meses.
En este blog intento comentar temas relacionados a tecnología, cultura, literatura, politica, y otros.
Fue mucho septiembre! presidente
Ruber Carvalho - Carta 8
Se fue septiembre, el mes del amor, de la juventud, del estudiante, de las flores, de la alegría, el mes de Santa Cruz. “Es septiembre, muchacha, aniversario/ de tanta primavera fugitiva”, escribió tan bellamente Ambrosio García, ese poeta entrañable de mi tierra; se nos fue volando septiembre, pero nos quedó el frescor y aroma de su primavera.
Y si se ha dado cuenta, presidente, el país entero también se nos va volando, volando como volantín sin cola, con un obsoleto piloto automático, sin radar y sin norte, y en cualquier momento nos damos contra alguna cosa o nos caemos cuando se nos acabe el concho de la gasolina que queda en el tanque, porque no tenemos gasolina ya que según su ministro se va de contrabando.
Y no hay oposición y tampoco hay gobierno, el país bloqueado aquí y allá, sus montoneras sindicales que Ud. ha dado en llamar movimientos sociales para darles bombo, andan sin dios ni ley amenazando al mundo entero con imponer algo que nadie sabe qué por que ellos tampoco lo saben. Y así se va el país, presidente, nadie sabe adónde!
Se nos fue septiembre, presidente, pero después de muchos años en Santa Cruz pasamos una efeméride amable, risueña, cálida, sin la tensión política ni los odios ni insultos partidarios que alardean sus parciales, sin la presión de nadie, sin la presencia oficial que siempre vino con decretos como regalos que nunca sirvieron para nada y a recibir homenajes; la Fexpo fue un éxito total a pesar de las amenazas, y el desfile del
Fracasó su bloqueo, presidente y fracasó Ud. en querer corrernos con la vaina del sable. Miles de mujeres de polleras verdes, de Oruro (su tierra), de La Paz, Cochabamba, Potosí, Sucre, desfilaron frente al palco de las autoridades llevando banderas cruceñas, y nadie abucheó, al contrario, les aplaudieron porque esa gente -porque les da la gana- también construyen esta Santa Cruz solidaria y grande: “más grande que mis brazos extendidos” , ya lo dijo don Raúl.
Y Santa Cruz fue más verde y dulce como nuestra caña de azúcar, presidente, más alegre y coqueta que nunca; se sentía la paz, se palpaba la ternura y se leía en los ojos la solidaridad de la gente que ostentaba en el rostro esa nueva identidad del cruceño que se agranda y enriquece día a día con el trabajo y la palabra del viajero peregrino que llega a nuestros aleros sin pasar de largo, porque es abierta, incluyente, al contrario de la que vomita el odio racial.
En un solo día, de no creerlo! los motoyoés nos brindaron todos los verdes que suelen cambiar en cada estación, y por si fuera poco llovió una noche entera y se apagaron los incendios del campo. Y Alcides proclamó que “el verde sí es un color”, respondiendo a la poeta que vino un día desde su profunda aridez monocroma y se fue otro llena de odio porque no pudo ver el color de la esperanza.
Así fue nuestro 24, presidente. No importe lo que dure (ya verán lo que se les viene! no dirán los resentidos). Nada ni nadie nos quitará la alegría y la paz que tocamos. Si Ud. lo hubiera visto. Pero claro, Ud. sólo cree que el verde es tan sólo el color de la coca! Qué ceguera, presidente!
Lo decimos machaconamente: la coca es cocaína. Pero nadie, nadie en su sano juicio se puede alegrar que comiencen los muertos tan sólo para que Ud. ingrese a la lista de gobiernos con muertos, contradiciendo lo que andaba pregonando ufano en sus discursos que Ud. jamás los tendría. Pues ahí están, presidente. Y por más que su ministra diga que no eran cocaleros sino narcotraficantes, da lo mismo, son sus muertos.
Y no eran narcos colombianos o peruanos, eran cocaleros bolivianos y originarios que sembraban coca en un lugar prohibido. Doscientos hombres armados acotó su otro ministro, y los dejaron irse luego que parlamentaron con ellos y entregaron a los rehenes sin sus armas. Y a los que agarraron luego los soltaron porque eran cocaleros, al revés de lo que dice su ministra que siempre dice las cosas la revés. “Jamás habrá coca cero, compañeros y compañeras”, suele repetir hasta el cansancio, presidente, y ya ve, ahora cayó en
Y ahora, empatado como está con sus iguales neoliberales y masacradores, la cosa se pone color de hormiga. Hace rato que el país entero sabe que el Chapare está como en tiempos de García Meza, pero su gobierno no decía esta boca es mía, no era su asunto, eso era cosa de los gobiernos vende patrias, mientras la plata del narcotráfico circula a manos llenas mostrando su bonanza de mentira. Sin embargo ya pasan ocho meses, casi doscientos cincuenta días, suficiente como para que su gobierno haya puesto coto a la fabricación de drogas y al tránsito de la que viene del Perú. Pero, no presidente, hasta parece que la aduana fuera ajena, cuando otro ministro dice que la escasez de diesel y gasolina en Santa Cruz es por el contrabando y firmarán un decreto para luchar contra esa lacra. De quién es la aduana, presidente? Es que estamos como volantín sin cola, presidente!
La coca, presidente, nunca fue de izquierda ni de derecha, fue simplemente: coca; utilizada primero domésticamente en el incario; pero fueron los españoles, en realidad, lo que la utilizaron y nos la dejaron como herencia. La coca, es pues una herencia de los conquistadores que la implantaron para el trabajo esclavo de la gente en las minas y obrajes.
Y la usó la república igualmente para la explotación del indio andino Lejos de ser sagrada la coca es más bien diabólica (pero ni Ud. ni yo somos creyentes!). Los incas nunca la usaron en ceremoniales ni en ofrendas del culto solar ni fabricaron cocaína; fueron los españoles lo que le dieron su valor imperialista al “socializarla” (como dicen sus “ólogos”) incentivando y hasta obligando el acullico para explotar mejor al campesino y al minero, y seguimos en las mismas!
El acullico de ministros y parlamentarios - que no trabajan - es simplemente un snobismo antihigiénico y un vicio folklórico, antes que una necesidad impuesta por el trabajo físico agotador que sí lo hubo en la colonia, pero no lo vemos en su gobierno (en realidad, no vemos ningún tipo de trabajo).
Ahora es puro folklore, presidente! Por eso decimos que es una herencia de los conquistadores más que de los incas y a pesar de eso, los “ólogos” la hicieron sagrada, consiguieron que le levanten altares y hasta le buscaron ideología. Nada menos que la hicieron de izquierda, cuando si no haya sido por
Sin esa coca Ud. no tuviera partido, ni “vanguardia”, como la denominó cuando creó “el instrumento político” y no fuera presidente, como Ud. mismo lo dijo en la Sesión de Honor del Concejo Municipal cruceño el 23 de septiembre. Las cosas que se dicen, presidente!
Pero sin la coca, el MAS nunca haya sido la expresión ideológica de nada, aunque sí es la expresión del narcotráfico. Y eso que ningún teórico del marxismo podría imaginarse a una izquierda cocalera o a una izquierda contrabandista!
Estamos hablando de la izquierda que siguió a los clásicos y fue hilvanando sueños e inventando utopías que inflamaron a multitudes en el mundo entero, hasta que se hizo institucional, se burocratizó, y un día se fue pa’l carajo cuando alguien estornudó fuerte y se cayó el muro!
Sólo quedó la resaca, encuevada y troglodita, la que siempre fue rebaño y nunca pudo pensar por su cuenta sobre las ideas que mueven al ser humano a luchar por un mundo mejor con justicia social, libertad de pensamiento e igualdad de oportunidades; quedó esa izquierda marginal creída que la ideología se definía en la forma, leyó solamente los resúmenes, y se alineó en la estupidez de los clichés porque nunca pensó por sí misma, sino a través del “centralismo democrático” de los caudillos centralistas que nunca fueron demócratas y pensó que la dictadura del proletariado era diferente que las otras, cuando en realidad es la misma.
Nadie, sin pecar de petulante, se las puede dar de “enseñador” de lo que es izquierda y derecha sin asumir con absoluta honestidad su propio modo de vida. Lo demás es pura farsa. Partido único en el reino de la intolerancia sin opción a disentir, levantar el puño izquierdo hasta para pedir la palabra, sacarse la corbata (Ni Marx, ni Engels, ni Lenin, ni los grandes teóricos y practicantes del anarquismo dejaron la corbata, saco y chaleco porque esa gente sabía distinguir la ropa de la estupidez) o llevar los íconos sociales en las poleras- invento del comercio consumista de ideas y otras mercaderías - constituyen el testimonio triste de la muerte de las ideas.
Esa izquierda que hoy se retrata en el nacionalismo más retrógrado, fundamentalista y totalitario, desconocedor de la pluralidad cultural y cultivador de una descabellada puridad suprema de la raza aymara, pensando en las bondades de la monarquía incaica del Collasuyo bajo un imaginario régimen comunitario que no existió nunca, porque los imperios nunca fueron comunitarios sino autocracias bárbaras. Será que hay izquierda musulmana o izquierda católica? Clinton o Carter fueron mejores imperialistas que Bush? Ud. y yo seremos de izquierda, presidente? Ud. cree que algunos de sus ministros y allegados lo serán alguna vez?
Y es que el indigenismo (pensando en el imperio incaico que trata de resucitar su gobierno), si bien es algo que debe revalorizarse como un legado cultural de la humanidad entera, no se lo debe confundir como un instrumento de poder político de grupos raciales que aspiran a hegemonizar el poder del que fueron marginados en el transcurso de la historia, no por razones culturales, sino por intereses económicos.
Al optar por la revancha, el indigenismo cae en el racismo hitleriano que el mundo civilizado entero condena y trata de olvidar, a pesar de los fantasmas fundamentalistas del islamismo y el indigenismo fanatizados que rondan por el mundo. A eso queremos volver, presidente? Esa mal llamada izquierda indigenista y cocalera no es izquierda ni aquí ni en Marte. La izquierda, la creíble y posible, la que piensa que la justicia social no es para cometer otras injusticias en su nombre, la que cree que el mundo es de todos, que la humanidad es una sola con su diversidad de color (el verde sí es un color), que los explotadores no tienen inmunidades internacionales y los explotados sí tienen derechos universales, esa es la izquierda que su gobierno no tiene. Lo demás es cuento.
Pero y la Constituyente, presidente! Se volvió de pronto imaginaria, surrealista y esquizofrénica y se proclamó por mayoría de votos en originaria, como si la vida de un país se podría producir- sin probeta jurídica- por el simple capricho de unos cuantos. Que saca, presidente en hacer una constituyente originaria que no hay forma de explicarla? Cómo va a ser originaria lo que se ha producido por una ley de la república que existe desde 1825, y pretende cambiarse por
De sólo leer el artículo primero del Reglamento de Debates, aprobado a las malas y de manera anticonstitucional por una mayoría sin dos tercios y con nuevas adquisiciones de última hora, nos preguntamos azorados adónde nos conducirá tanta chacota. Lo ha leído, presidente? Habla de un Estado popular indígena que asume todos los poderes pero todavía nos los asume y sigue un trabalenguas que ni en un circo. Ese es el espectáculo que estamos dando al mundo y lo que vendrá cuando nos pasemos por alto los dos tercios? Se da cuenta, presidente? Dice respetar lo que todavía está constituido pero ya niega competencia al Tribunal Constitucional para dirimir demandas de inconstitucionalidad sobre las barbaridades constitucionales que se están cometiendo.
Una Constitución sin debate (de ahí por que la mayoría de sus candidatos fueron seleccionados para levanta manos), a puro rodillo, contraviniendo su norma de origen y las propias que adopta el derecho internacional en la materia, le servirá de algo para legitimar su poder que cada día se viene abajo?
Cómo hará su gobierno para suscribir tratados, convenios y acuerdos que rigen las relaciones entre naciones con una carta fundamental que no llena las formalidades mínimas y lógicas de la legalidad y la legitimidad? Para qué sirvió, presidente, su legal y legítimo 54%? Cómo y por qué se echa por la borda esa responsabilidad que le dio la mayoría ciudadana que lo hizo presidente con su voto?
Al no haber Constitución legal ni legítima, nos ubicamos en el limbo de lo jurídico, en la ley de la selva y con la banderita del indigenismo en mano que no sirve ni para una entrada carnavalera. Después vendrá su referendo y su reelección presidencial que es, en resumidas cuentas, lo que busca y que muy bien pudo hacerla a través del parlamento y seguramente sin mayor oposición.
Ya veremos entonces que se inventa cuando la abstención le gane a sus sufragios! Después, presidente, no diga que fueron los oligarcas cruceños lo que tuvieron la culpa del desastre en el que nos está metiendo. No pida a los prefectos de los departamentos autonomistas que respeten la ley? Cuál ley?
Mientras eso está sucediendo, y en su palacio se desborda el odio y la impostura, aquí, en el verdor de la llanura, nosotros, los nacidos y los que vinimos, pero todos absolutamente originarios, pasamos un 24 de septiembre como para dar envidia al universo entero, presidente. Ud. se lo perdió porque quiso.
Nota.- En una carta anterior, pecando de ingenuidad o de una palabra parecida ( que es lo mismo) insinué que su esotérico canciller, el de la cándida apariencia, parecía el mejor del convento, ya que sus apreciaciones cósmicas y cosméticas sobre la vida eran fruto de su candorosa cultura de arrugas ancestrales.
Todo lo que dijo después sobre escupitajos y envenamientos, me obliga a rectificar mi visión sobre dicho personaje, por la sarta de mentiras y veneno que había sido capaz de destilar con tenebrosa versatilidad. Los escupitajos que supuestamente recibía por vender chompas en un sitio donde nadie compra chompas de la calle, forman parte del mismo engaño cuando se pregona que a los indios les cortaban las manos para que no escriban y los dejaban ciegos para que no lean, cuando en los idiomas andinos no existen las palabras escritura ni lectura, o cuando supuestamente se les negaban el ingreso a las plazas públicas.
En cuanto a los envenenamientos, la gente que proporciona empleo para el servicio doméstico de la zona amenazada por el canciller con hacerla desaparecer, tendrá que pensar diez veces si sigue ofreciendo esa alternativa de trabajo bajo un inminente peligro de envenamiento .
Todo, como para pensar, con amargura, que si esta Constituyente imaginaria y surrealista borra al país del mapa mundial, quizá no se pierde nada si sus gobernantes han perdido la cordura!
¿A qué guerra vamos, presidente, con talibanes y ponchos rojos?
Ruber Carvalho
Carta 7
En la sesión de honor del Concejo Municipal de Santa Cruz de la Sierra con motivo de la efeméride del 24 de septiembre, Ud. dijo, presidente, ante una mención de la incursión punitiva de los campesinos de Ucureña a Santa Cruz en 1957, que para entonces Ud. ni siquiera había nacido y que por lo tanto no podían endilgarle esos asuntos propios del centralismo de la época.
Cierto, presidente, los cruceños y los bolivianos de ahora tampoco habíamos nacido hace 500 años ni hace 180 años, de ahí que, exactamente con la misma razón que le asiste para no asumir culpas de otros y en otros tiempos, tampoco tiene por qué cargarnos con las deudas sociales aymaras ni por el desgobierno oligarca en lo que va de la república, considerando además que, el poder colonial y republicano, se entronizó principalmente en la región occidental del país y los pueblos del oriente (pocos y pequeños) nada tuvieron que ver con lo que allá pasaba. Eso fue lo que dijo Ud. presidente, quizá olvidando el libreto que repite su gobierno, sin aval alguno y menos autor responsable, todo el tiempo.
“Nos estamos informados que es de mucho inconveniente para el bien y aprovechamientos de los indios naturales de esas provincias que anden en su compañía mulatos, mestizos y negros, porque demás que los tratan mal y se sirven de ellos, los enseñan en sus malas costumbres y ociosidad y también algunos errores y vicios que podrían estragar y estorbar el fruto que se desea para la salvación de las almas de los dichos indios y que vivan en policía” -Real Cédula que no habiten con los indios, negros, mulatos ni mestizos- Madrid, 25 de noviembre de 1578. Archivo General de Indias.
Cualquier parecido con las tesis de su gobierno indigenista trasuntadas en los discursos presidenciales y en los planteamientos de descolonización de la “revolucionaria” Reforma Educativa, no es sólo coincidencia, sino una copia absurda de la realidad “surrealista” que estamos comenzando a vivir los bolivianos 500 años después.
Y eso es lo que su revolución cultural racista del llamado comunitarismo aymara, elaborado por las Ongés europeas que nada tienen que ver con nuestras minorías indígenas que no llegan al 20% de la población total del país, trata de tender una especie de cordón sanitario para que el indio puro, que ya no existe, no se contamine con los vicios del mestizaje y sirva para atracción turística en reservas folklóricas.
Los pocos negros sólo quedan en Yungas y los mulatos andan por ahí alisándose el pelo. Los demás andan haciéndose rulos y tiñéndose de choco el cabello negro. Es que, presidente, ese asunto de descolonizar, si es que es en serio y no sólo discurso, tiene demasiados problemas prácticos que van desde el uso de celulares (se dice que un dirigente sindical es alguien prendido a un celular), la tele, la ropa, los zapatos deportivos, la comida, los remedios, el transporte, el lenguaje, la higiene, los carnavales, hasta las chupandinas de viernes, sábados y domingos (chicha o whisky es lo mismo).
Cuando el dirigente campesino que sufrió un accidente en la Constituyente dijo que quien lo salvó fue la pachamama y Evo (ni la ciencia médica ni los médicos cruceños no tuvieron nada que ver) está haciendo discurso sindical que ni él mismo lo cree. A la tecnología imperialista le importa un comino las tradiciones aymaras, como se demuestra en los viajes diarios y a toda hora en aviones y helicópteros venezolanos de fabricación norteamericana, así como las entrevistas en televisión (locura por salir en la tele!). Los sicoanalistas lo explican como un complejo y de ahí el odio a los blancos y mestizos, y a todo lo que huela a una supuesta contaminación con la cultura neo-liberal y oligarca.
Lo dicho por Ud. en Santa Cruz debería convertirse en un real y verdadero instrumento de reflexión para su entorno, que anda envenenado y viendo terratenientes cruceños acaparando tierras, opositores conspirando, todo alrededor de una incapacidad total para llevar adelante los asuntos del Estado. Y por si fuera poco, su ministra saca de la manga una denuncia para comenzar a “hundir” prefectos elegidos por el voto popular, con una supuesta formación de paramilitares en Pando.
Para qué serviría paramilitares en Pando? Por qué no en la Paz o El Alto que son los únicos sitios donde se tumban gobiernos? Qué ganarían los prefectos con paramilitares que deben costar carísimos, y si son mercenarios hasta dónde podrían confiar en ellos, y cómo podrían derrocar al gobierno que tiene tantos ejércitos y tanto apoyo, según Ud. mismo?
Estamos mal, presidente; cada vez la gente le cree menos porque su discurso cambia día a día. Y pensar que le fue tan fácil hacerlo bien con tanto apoyo! Sólo necesitaba hacer su revolución desde el primer día. No hay revoluciones del día siguiente, se lo advertimos. En la historia universal no va a encontrar caso alguno. Y es que no había revolución.
Los slogan contra el TLC, la Constituyente y la nacionalización de los hidrocarburos se podían hacer de inicio con el actual parlamento, pero se subieron demasiado los humos, la soberbia, el triunfalismo y le fallaron los cálculos con la segunda ronda electoral donde pensaba arrasar y fracasó. Al final de cuentas, a pesar de las críticas que desde aquí mismo hemos hecho, quien sabe otro hubiera sido el cantar si hubiera seguido los consejos de su ministro Chokewanka, quizá el menos obcecado de su entorno, con su filosofía del “Vivir Bien” que no es lo mismo que el vivir mejor que va de la mano del consumismo capitalista, la lectura en las arrugas de la frente de los ancianos, la vida de doscientos años y más, la religión cósmica, etc. que por más que encontremos todo eso como una especie de desvarío esotérico, no hace daño a nadie, no es soberbio ni prepotente, porque en el fondo sólo son elucubraciones contemplativas del mundo a través de una interpretación de la cultura ancestral que, evidentemente, vale más que los 25.000 libros de su vicepresidente.
Pero luego vinieron los camisas negras del indigenismo sacado con fórceps de lo más profundo del racismo fascista, con odio, con veneno, cobrando una cuenta que Ud. mismo la acaba de reconocer indirectamente como absurda, porque ningún boliviano de ahora habíamos nacido hace 500 o 180 años.
Pero a la tesis del Vivir Bien que se antepone al Vivir Mejor, aparece la de su ministro de Educación, que vendría a ser la del Vivir Peor, basada en la descolonización del modo de vida, una especie de descontaminación absurda e imposible del pasado que produjo nuestro irremediable mestizaje, y nos lleva a retroceder al ayllu, al Collasuyo, al incario, a desconocer la interculturalidad de un mundo moderno con su ciencia, tecnología y formas de vida, sistemas de producción, relaciones internacionales y de comercio, etc. Sólo imagínese, presidente, tener que volver a la llamada justicia comunitaria con toda la bellacada que implica en lo que respecta a la seguridad jurídica para establecer inversiones y tratados internacionales!
Y a 16 años de la caída del Muro y a 7 de la locura de Chávez, Ud. y su gobierno nos quiere arrastrar a la etapa de las cavernas. De la revolución rusa, china y vietnamita no queda nada, menos aún del sistema que impusieron los soviéticos en la Europa Oriental después de la Segunda Guerra Mundial. De la cubana, sólo las trovas de Puebla al Ché y la frustración de los pueblos con hambre por alcanzar un día la justicia social que sólo había sido un espejismo de la teoría en un erial minado por el capitalismo desde hace algo más de 5.000 años; desde que las tribus se hicieron sedentarias, cuando alguien dijo esto es mío y empezó la propiedad privada, y vino lo que vino sin que la novela tenga el final feliz de los culebrones de la televisión. Y ahí nos quiere hacer volver, presidente.
Creo que fue Galeano el que dijo que nuestro principal enemigo era el miedo. Yo pienso que la estupidez. Con miedo, el ser humano, por una reacción natural hasta puede cometer los mayores desatinos como llegar a matar. Ante la estupidez, la impotencia es total y es casi imposible vencerla, aunque es muy cierta que ella cae por su propio peso. Peor aún si esa estupidez está entronizada en el poder, en el poder político. Y para muestra, presidente basta un botón: Cuando nos presentan en las pantallas de televisión a su escuadrón de talibanes indígenas para agredir a una región lo primero que provocó fue una risotada general y luego una interrogante de por qué el gobierno permite esta constitución de fuerza al margen de la ley.
Pero, por si eso fuera poco, ahora aparece su vicepresidente, el hombre de los 25.000 libros incitando a sus “ponchos rojos” de Omasuyos a la guerra, para defender la “revolución”, y el país se pregunta, cuál revolución? y nos habla de un país con nueve millones de aymaras, seguramente contando las piedras. Pero si todos somos aymaras para qué la revolución de los máuser y las kurawas? Qué locura, presidente! O quizá todos estamos enloqueciendo, presidente.
Chávez, su amigo y padrino en esta cruzada contra el mal, dice en las Naciones Unidas que Busch es el diablo, alcohólico, hijito de papá, etc., que el sitio donde estuvo huele a azufre, se persigna y ora. Ahora nos sale que quiere convertir a Venezuela en una de las primeras potencias del mundo. Para qué? Qué ganaría Venezuela con el cinturón de campeón mundial? Y a nosotros qué...?
Estamos mal, presidente, muy mal. Su vicepresidente ya no le sirve ni nos sirve. Su discurso en Warisata, fue patético y teatral. Se transfiguró de pronto en una especie de dios de la guerra, nada más que ni el color, ni la pinta, ni la estatura le daban para ser un dios de los ejércitos como esos que nos pintan los libros para niños: guerreros barbudos de mirada terrible y musculados, blandiendo espadas de fuego o lanzas pesadísimas.
Lo de Warisata, aunque en realidad, parecía un ballet de hora cívica donde un rabioso adolescente se esforzaba en su papel de chico malo pero ni los gestos ni la voz le dieron para atemorizar a los que lo escuchaban, puede llevarnos a una guerra civil que la inmensa mayoría de los bolivianos no queremos, salvo esos pequeños monstruitos jugando a supermanes. Ese acto dejó mal parado a su gobierno, presidente. Además, todo lo que habló lo dijo en el idioma de los k’aras, que sabrá Dios si le entendieron sus emponchados combatientes. Con los talibanes de De la Cruz, los ponchos rojos de García, los telaclavos de Santa Cruz, la policía indigenal, para qué las fuerzas armadas y la policía? O es que estamos en carrera armamentista contra nosotros mismos?
Y es que, presidente, todo esto que no se puede tapar ni esconder: improvisación, falta de planes, idas y venidas, amenazas, bloqueos, corrupción, incapacidad, denuncias aquí y allá, huele a impostura en su gobierno. Defender cuál “revolución” presidente? La que quiere tapar por cualquier medio el escándalo de corrupción de YPFB? La que no pudo con el pinche asunto del LAB y dejó escapar al culpable? La que se entrampó con su decreto de nacionalización de los hidrocarburos y hasta ahora ha sido capaz de lanzar su reglamento?
La que lo incita a pelearse con medio mundo? La que no respeta sus propias leyes porque le fallaron los cálculos electorales? La que hasta ahora echó una sola ley, una sola, que garantice a los bolivianos empleos, desarrollo económico y seguridad ciudadana? La que se desdice en la mañana, en la tarde y en la noche?. De qué revolución nos habla, presidente? Es esa la revolución que lleva bajo el poncho las armas de su vicepresidente? Para matar bolivianos en una supuesta guerra interna? Y podrá vencer, presidente? No se da cuenta que sus tirasacos le cambiaron la aritmética y el porcentaje indígena apenas llega al 20%, si es que llega, y los mestizos somos el gran saldo del 80%? No le han dicho que cada día somos más urbanos y menos rurales?
En lo externo, presidente, en todos sus viajes (dónde está la austeridad que tanto pregonaba?) Ud. no habla de la necesidad de nuestro desarrollo garantizando inversiones - aun sabiendo como lo acaba de decir que ha aprendido que “gobernar es saber hacer buenos negocios”- sino de sus problemas internos, su lucha contra una supuesta oposición a la nacionalización de los hidrocarburos y a su Constituyente (lo que es absolutamente falso); repite el libreto de Chávez de que el imperialismo quiere matarlo y pide el reconocimiento de la hoja de coca que nunca fue sagrada y como si el mundo entero no supiera que la coca sí es cocaína, mientras no se compruebe que se la haga de otro vegetal.
Ud ha pensado, presidente, que si los productos derivados de la coca, aparte de lo empleado en el campo farmacéutico o el uso de la empresa Coca-Cola, fueran tan buenos como se los propagandiza desde su gobierno, pierda cuidado que hace rato ya hubieran estado de moda en el comercio mundial y se estuviera produciendo en todo el mundo, como sucedió con el té, el café, la goma, las especias, etc.
En lo interno, donde sigue campeando la corrupción que su gobierno mismo denuncia pero no castiga, el contrabando irrestricto en las fronteras, el tráfico de cocaína (una muestra que la coca es cocaína) y de influencias, el avasallamiento a la institucionalidad, la inseguridad ciudadana y la jurídica ha dejado en suspenso las inversiones y hasta ahora ha planteado al país cómo será la Constitución Masista del Estado, la misma que se niega hacerla aprobar sin respetar los dos tercios que exige la ley de convocatoria que Ud. mismo aprobó, y desmiente las que aparecen en las copias que andan circulando por ahí como suyas.
Y es que al final de cabos, presidente, por qué tanto misterio? Cuál es su proyecto? Cuál es lo que sólo a último momento el país puede saber bajo presiones y vigilias campesinas a las puertas de la constituyente? O es que peregrinamente cree que si fracasa su Constituyente los talibanes de El Alto y los ponchos rojos de su vicepresidente harán “la” misteriosa revolución que ha diseñado en la nueva constitución?
Pero hay una cosa, presidente, y es que en el respeto a los dos tercios se juega la credibilidad de su gobierno frente al mundo. Los dos tercios, presidente, significan debate, diálogo, discusión de ideas, consenso, y eso es democracia. Lo contrario, lo que Ud. propone es rodillo, intolerancia, exclusión, todo lo que dijo Ud. cuando estaba abajo que sería contra lo que lucharía. Ahí se va su legitimidad y hasta su propia legalidad como gobierno, aunque su entorno diga y rediga lo contrario.
Ud. ha visto, presidente que lo que Ud. y sus “ólogos” llaman “movimientos sociales”, no son más que montoneras sindicales y gremiales inorgánicas que cuestan mucha plata, y cuando no hay plata, simplemente bloquean. Cómo hará para sostenerlas tanto tiempo: traslados de aquí para allá, alimentación, viáticos, transporte, en una geografía demasiado grande para cualquier cantidad de conflictos que se le vienen, y no por obra y gracia de una oposición que no existe o anda peor que su partido, sino porque las falsas promesas calan de veras en el sentimiento de la gente. Es exactamente igual que haber sido infiel a la pareja. Se la cobran con la misma moneda.
Ante ese panorama desolador, como nos lo hace ver la propia prensa extranjera que nos cuenta que hasta sus amigos argentinos ya están tomando previsiones para recibir el posible éxodo masivo de bolivianos y el altísimo costo que eso significaría en caso de una guerra civil que sus talibanes y ponchos rojos provoquen, hay que decirlo, presidente, con cara al mundo, que los bolivianos estamos con miedo por la ausencia de un estado de derecho y la presencia cada vez más creciente de la anarquía sindical bloqueando y amenazando todo el tiempo. Así no llegarán inversiones, salvo las de Chávez para operar cataratas con médicos cubanos. Y eso no basta, y eso exacerba los ánimos, y eso causa rechazo en una población inerme e impotente ante tanta prepotencia, soberbia y estupidez.
Contundente paro en cuatro departamentos
Hoybolivia.com.- Recorrer las calles de la ciudad Santa Cruz en el día a día es un verdadero sufrimiento por el movimiento de más de 100 mil vehículos. Este viernes, las calles se veían llenas de bicicletas, niños y jóvenes que disfrutaron la ausencia de motorizados. Similar panorama se vio en Beni, Pando y Tarija. El paro es contudente.
Salvo algunos amagos de enfrentamiento provocados por gente identificada como militante del MAS y que llevaban poleras azules, no hubo ningún problema de consideración en las calles tomadas por los vecinos que hicieron respetar el paro.
Los habitantes de cuatro de los nueve departamentos de Bolivia acataron en forma pacífica el paro de 24 horas convocado por dirigentes cívicos y políticos en protesta por la intención del gobierno de Evo Morales de imponer una asamblea constituyente para sus propios intereses.
Imágenes de distintos canales de televisión en todo el país, mostraron la contundencia del paro cívico en los cuatro departamentos, mostrando que la gente asumió de manera disciplinaria y voluntaria esta medida de presión, que viene a ser la primera en contra de este gobierno.
"La Ley no se negocia. El gobierno tiene que cumplir la Constitución. La Asamblea Contituyente tiene que ser independiente y sin injerencia del Poder Ejecutivo ni Legislativo", dijo el presidente del Comité pro Santa Cruz este viernes.
El prefecto de Santa Cruz, Rubén Costas, que cumpió disciplinadamente el paro, dijo que los prefectos de La Paz y Cochabamba le dieron todo su respaldo y que si bien no acataron el paro, reconocen que las demandas son justas y que merecen todo el apoyo.
La decisión de ir a la huelga fue asumida el pasado lunes y desde esa día, el gobierno no hizo la menor intención de un acercamiento con estos cuatro departamentos, para llegar a un acuerdo sobre sus demandas.
Los cívicos dicen que el gobierno no tiene interés en dialogar, ya que más importante para Morales es aprobar la nueva Constitución sin ninguna interferencia.
Esta media jornada, en los cuatro departamentos, ha sido de tranquilidad, salvo algunos incidentes aislados. Algunas oficinas públicas, controladas por militantes del MAS, trabajaron en los cuatro departamentos, pero fue un día de descanso, ya que no acudió público a realizar ningún tipo de trámites.
Renunciaron el director del INRA y el súper de Hidrocarburos
Hoybolivia.com.- La política de tierras y de hidrocarburos parece tambalear en el gobierno de Evo Morales, toda vez que este viernes renunciaron dos de las principales autoridades en esos rubros, por fuertes desinteligencias con el Ejecutivo.
Unoi de los renunciantes es el director nacional a.i del Instituto Nacional de Reforma Agraria, Fernando Salazar Guzmán, quien presentó esta viernes su renuncia irrevocable al cargo "por motivos personales, profesionales y por la falta de coordinación con instancias gubernamentales que tienen tuición en el tema tierra".
El otro renunciante es el superintendente de Hidrocarburos, Santiago Berrios, quien presentó su renuncia al cargo al ver obstaculizado su trabajo por una funcionaria del ente regulador y que goza de protección del Jefe de Estado.
El director del INRA fue designado como máxima autoridad ejecutiva interina de la entidad encargada de la ejecución de la política de tierras el pasado 7 de marzo por el presidente de la República, Evo Morales y asumió funciones el 8 de marzo. Permaneció en el cargo durante seis meses.
Mientras que Berríos estuvo el cargo apenas dos semanas, luego de que fuera destituido su antecesor por haber denunciado irregularidades en YPFB.
"Solicité la renuncia de todos ellos y frente a ello, lamentablemente la Directora Administrativa Financiera (Inés Ávalos) se rehusó, contrariamente elevó su queja al Presidente de la República y su excelencia le dio su absoluto apoyo a esta funcionaria y eso determinó que yo haya tomado esta decisión", explicó Berrios al justificar su renuncia.
Para el Superintendente, Inés Ávalos cuenta con "mucha protección" de esferas del gobierno con lo cual no está de acuerdo.
El presidente Morales, en el marco de sus atribuciones, deberá designar a su reemplazante también de forma interina debido a que la Comisión de Desarrollo Sostenible de la Cámara de diputados tiene en curso el proceso de selección del titular de la entidad agraria, en el que se habilitaron 26 postulantes.
